LA NUEVA CONCIENCIA

¡TIENEN HUEVO CON EL HUEVO!

Por: David Mora*

*David Mora, economista, magíster Economía del Desarrollo Metropolitano y Regional, analista económico y docente universitario.

Mientras el Gobierno Petro trata de “ganar indulgencias con avemarías ajenas” por la caída del precio del huevo, la verdad es que el precio baja porque los intermediarios le compran a los pequeños y medianos productores avícolas del país a precio de quiebra, mientras lo venden a los consumidores al doble y aún así, sigue estando a precio de huevo. Veamos las razones.


PRECIO AL CONSUMIDOR

El precio del huevo al consumidor empezó a incrementarse desde el segundo semestre de 2021. El AA que es el de referencia, pasó de un precio mayorista en Corabastos de $361 pesos en agosto de 2021 a $493 en agosto de 2022, un incremento superior al 36% en tan solo un año. El precio siguió subiendo hasta su punto más alto en noviembre de 2023, cuando llegó a costar $559, acumulando un crecimiento del 14% desde la posición del actual gobierno. A partir de ahí su precio empezó a disminuir hasta llegar a $369 en diciembre de 2025, generando una disminución del 34% respecto a su punto más alto y del 25% desde que inició el Gobierno Petro.

Todas las demás referencias de huevo también han disminuido su precio mayorista en Corabastos, de agosto de 2022 a diciembre de 2025, el B pasó de $464 a $281,el A pasó de $477 a $324, el AA pasó de $493 a $369 y el Extra pasó de $529 a $447 pesos, lo que representan disminuciones del 39%, 32%, 25% y 15% respectivamente. En ese orden, la cubeta de 30 huevos tipo B pasó de cerca de $14.000 a $8.500 pesos, la A de $14.300 a $9.700, la AA de $14.800 a $11.100 y la Extra de $15.900 a $13.400 pesos.


PRECIO AL PRODUCTOR

La verdad es que este importante alivio para el bolsillo de los hogares colombianos nada tiene que ver con decisiones del Gobierno Petro, que nada ha hecho al respecto. La disminución se da a costa de la quiebra de los pequeños y medianos productores de huevo del país.

De 2022 a 2025, los intermediarios pasaron de pagarles por una cubeta tipo B de $10.500 a $4.500, tipo A de $12.300 a $5.700, tipo AA de $12.600 a $6.600 pesos y Extra de $15.000 a $9.000, de acuerdo con información de los productores de Cáqueza, Cundinamarca. Es decir, que les disminuyeron su valor de venta en 57%, 54%, 47% y 40% respectivamente, mucho más que la disminución del precio mayorista al consumidor. 

En otras palabras, los intermediarios se quedaron con un diferencial extra superior al 20% para todas las referencias, concentrando más del 33% del valor mayorista del huevo al consumidor. En plata blanca, por cubeta, se están apropiando de $4.000 para B y A, $4.500 para AA y $4.400 para Extra por cuenta de la simple intermediación entre el mayorista y el productor. ¡No hay derecho!


COSTOS DE PRODUCCIÓN

La situación se vuelve más crítica cuando se analizan los costos de producción de los avicultores. De acuerdo con Fenavi, a diciembre de 2025 el costo de producir una cubeta de huevos, incluyendo la amortización del ave, es cercana a $10.400 y, de acuerdo con los avicultores de Cáqueza es cercana a $12.000. En cualquiera de los dos casos, los costos de producción superan con creces el precio de compra de los intermediarios en todas las referencias de huevo.

Incluso, si los pequeños y medianos productores tuvieran las cadenas logísticas de comercialización de los grandes productores y vendieran de forma directa a los precios mayoristas por cubeta, sólo obtendrían ganancias con el huevo Extra, en todas las demás referencias vendieron con pérdidas. Esto es coherente con los cálculos de Fenavi respecto al Margen de rentabilidad aparente que relaciona el precio con los costos dando como resultado un margen negativo cercano a cero. 


MAGNITUD DE LA QUIEBRA

Por donde se mire, se están quebrando los más de 3.300 pequeños y mediados productores de huevo que representan el 98,5% de los productores, contratan miles de trabajadores de forma directa y aportan el 44% de la producción total. Además de tener presencia en 511 municipios del país.

Con toda razón empezaron a surgir protestas de los avicultores de huevo que se niegan a desaparecer,primero en Caqueza y Ubaque en Cundinamarca y, luego en Villa Nueva en Santander. En ambos departamentos se ha solicitado la intervención del Gobierno Nacional y no han sido atendidos sus justos reclamos.


EL PROBLEMA

Mucho se ha dicho que el problema es de superproducción, debido a que la producción anual de 2025 cerró en 19.402 millones de huevos, 7,7% más que el año anterior. Pero esta afirmación no es correcta, porque al tiempo que crece la oferta de huevo, ha crecido la demanda del mismo. 

El consumo percápita de huevo en 2025 se ubicó en 366, con un crecimiento del 6,7% respecto al año anterior. Esto quiere decir que el consumo anual de huevo en todo el país fue de aproximadamente 19.420 millones de unidades, poco más que la oferta. Incluso, durante el año pasado se exportaron cerca de 22 millones de huevos.

El problema radica en las condiciones propias de un mercado imperfecto. Por el lado de la demanda, se encuentra que ésta incumple su ley natural al no disminuir ante los incrementos del precio; en los últimos cuatro años ha crecido cerca del 16%. Un claro comportamiento anormal que se explica debido a que el huevo es la proteína animal más importante y económica del mercado, sustituto de otras proteínas que han incrementado mucho más su valor.

Por el lado de la oferta, se encuentra que está fuertemente concentrada por el 1,5% de los productores, 50 empresas que concentran más del 56% de la producción nacional de huevos. Este G=50 cuenta con mayor productividad, menores costos marginales de producción y con capacidad logística directa de comercialización en comparación con los pequeños y medianos productores, que quedan expuestos a la intermediación y mayor costos de producción. Además tienen la ventaja de tener una oferta inelástica de -0,44 (2023 a 2025) y de -0,25 según el economista Dario Coral, es decir que, ante disminuciones en el precio, la producción continua aumentando en vez de disminuir, lo que a su vez sigue empujando el precio hacia abajo.


LAS SOLUCIONES

Por todo lo anterior, es que son equivocadas las afirmaciones de Fenavi al indicar que “en el corto plazo no se tienen soluciones mágicas” y por tanto la “corrección” se dará con “el recorte del ciclo de producción” y “propiciar la salida de aves en la frontera de maduración del ciclo”, en otras palabras, esperar la quiebra de los pequeños y medianos productores. Pero lo que termina propiciando la propuesta, es la entrega de este segmento de la producción a los grandes productores porque como se demostró, la oferta es equiparable a la demanda.  

Por el contrario, sí hay soluciones de corto plazo sin afectar al consumidor final. Es necesaria la intervención del Ministerio de Agricultura para evitar el abuso de los intermediarios con los pequeños y medianos productores de huevo, esto implica la necesidad de establecer un precio mínimo de sustentación de compra y garantizar que se cumpla. Además de cumplir la ley 2046 de 2020 respecto a realizar compras públicas directas a los pequeños productores locales.

En el mediano plazo es necesario que el Gobierno Nacional promueva la asociatividad de estos productores e invierta recursos importantes en maquinaria, equipo y capacitación, enfocados en establecer cadenas logísticas de comercialización directa, la reducción de costos de producción e incrementos en la productividad, con seguimiento al cumplimiento con metas establecidas.

Finalmente, para lograr una solución de fondo se requiere la renegociación del TLC con Estados Unidos, para reducir la exposición a la tasa de cambio y la dependencia de las importaciones de alimentos para las aves, el cual representa el 72% de los costos de producción, esto implica incentivar la producción nacional del mismo para garantizar así la necesaria soberanía alimentaria..

Para que hayan soluciones reales, es urgente que los avicultores de huevo se organicen en todo el país e inician jornada de protesta nacional, porque el Gobierno Petro está muy feliz viendo como a los consumidores les venden a precio de huevo, mientras a los pequeños y medianos productores los intermediarios les compran a precio de quiebra, ¡Tienen huevo!