LA NUEVA CONCIENCIA

PUERTO LÓPEZ - META, OTRO ANIVERSARIO MÁS: 89 AÑOS

Por: Apolinar Beltrán Villazón

Este 3 de mayo del 2026, el municipio cumplió 89 años desde su fecha de fundación 1937. Como siempre ha sido costumbre -tal vez-, el agasajo, el alcalde de turno y su séquito, con sus actos protocolarios rimbombantes, con desfile, «torta de cumpleaños», condecoraciones y demás.

El discurso con elocuencia de memoria y recuerdos, se menciona el desarrollo estructural, económico, social y cultural del «centro geográfico de Colombia» y los agradecimientos salameros con y a politiqueros y ladrones de lo público a bordo, barrerán las calles centrales y mostrarán por redes a los foráneos y lameculos de turno, lo bello que está el pueblo en lo superficial, mientras la realidad tratarán de ocultarla  «debajo del tapete», realidad que sufre el pueblo en su día a día, donde la mayoría carecen de los mínimos y vitales derechos los cuales son negados y manipulados.

Hoy, en este pueblo llevan más de 20 años: alcaldes y gobernadores, con inconclusos proyectos y cuantiosos contratos, como: las plantas de tratamiento para Agua Potable en lo urbano y centros poblados, no son funcionales, las Planta de Tratamiento para Aguas Residuales en ninguna parte  son funcionales, han invertido miles de miles de millones de pesos y nada, en conjunto del mal llamado Plan Maestro de Acueducto y Alcantarillado y Pluvial, -es un pueblo altamente contaminado-, del Catastro de Redes no se habla -como quedó ese cuantioso contrato-, las basuras siguen siendo llevadas a Villavicencio, un gran negocio y pérdidas para el pueblo desde el tema de las ECAS y legalización de «supuestos recicladores», el contrato o negocio del alumbrado público con particulares cumple 20 años este 6 de mayo, – veremos sí lo renuevan-, la salud pese a una gran inversión en «programas sociales» y  la compra de una o dos ambulancias por el alcalde de turno – todos lo hacen-, no deja de ser un hospital de Nivel Uno, donde no se sabe que paso con la costosa Planta para Producir o captar Oxígeno Medicinal, es un pueblo donde  las EPS con más de 22 mil usuarios en el régimen subsidiado y 9 mil en el régimen contributivo, aproximadamente, se  siguen llevando lo mejor del negocio, mientras los pacientes suplican por una salud humana y digna todos los días.

 En el cacaraqueado «complejo turístico» El Mirador Matapalo en el Alto Menegua, es una «caja de pandora» quedo a medias, sin mantenimiento y sin un operador qué quiera administrar esta pésima inversión estatal, de la reubicación del cementerio -nada se dice-, ahora es un «parque cementerio».

 El consumo de alucinógenos y otras «drogas» en jóvenes sigue en aumento, sin que se observe un programa serio y práctico que ayude a estos miles de jóvenes a salir de este problema de salud y social pública, la educación sigue siendo de mala calidad y depauperada, con salones antipedagógicos y profesores con 40 niños y niñas en aulas, con todas las falencias logísticas y estructurales necesarias, desde el agua para tomar en los colegios, pues hace poco cierto alcalde instaló unos filtros que no sirvieron para nada.

Todos los problemas sociales, ambientales, económicos y hasta de «seguridad» presenta este pueblo y sus alrededores, ahora, al rebusque o sobrevivencia lo llaman «emprendimiento», este es un pueblo donde el presupuesto lo «desaparecen» en estudios, consultorías, asesorías, y otras figuras jurídicas, y quedan ahí. Ahora, apareció -de nuevo- el «boom por la tierra» como en la época de 1930 (López – Pumarejo), luego en 1955 (estafetas y exguerrilleros liberales), después aventureros y colonizadores para la época de 1960 y 1970, luego injerencia de la Farc y sus partidos simpatizantes en 1970 a 1985, luego, aparición de esmeralderos, narcotraficantes, terratenientes y «grandes ganaderos», y para comenzar la época de 1990 y -aún a la fecha- la mutación o simbiosis del paramilitarismo: macetos, autodefensas y paramilitarismo. Hechos e historia desde el momento de fundación y despojo en este pueblo, donde la visión siempre ha sido la tierra, y con ello, el poder político, económico y militar, ahora se habla de baldíos y de tierras del Estado confiscadas, al mismo tiempo que aparecen cientos de asociaciones de toda índole, donde solo hay un propósito de sus miembros: unas hectáreas de tierra y un proyecto productivo, en un pueblo donde crece el desempleo y el «sueño» qué aparezcan petroleras para exploración o explotación para lograr un puesto ó un contrato de suministro.

Hace poco el pueblo fue endeudado en cerca de 90 mil millones de pesos para embellecer una vía nacional y concesionada, deuda solicitada por el alcalde Pedro Velandia y aprobada por una mayoría de concejales, la plaza de mercado la acabaron con un pésimo diseño, el nuevo urbanismo sigue siendo una «imposición contractual y ambiental» de serios problemas en el futuro, la vía nacional concesionada cerca al puente Carlos Lleras Restrepo, el río la amenaza con llevársela, todo por no respetar las márgenes ambientales del río y humedales.

La Contraloría, Procuraduría y hasta la Fiscalía hacen hallazgos de toda clase, pero al parecer la clase politiquera local y departamental con incidencia en este pueblo: están blindados por la impunidad y el olvidó, pues poco o nada pasa. Mientras el pueblo duerme en un letargo de conformismo, miedo e impunidad. Esperando que algún día nazcan líderes honestos, dignos y responsables para que tomen «las riendas» de este pueblo, pero que no se avizoran a corto plazo.

Aun así, y con todas esas inocultables falencias este pueblo, tiene unos amaneceres y atardeceres poéticos, fauna y flora, ríos, lagunas y caños que resisten a la desaforada contaminación. Mientras algunos están a la espera que pase el «tren de Petro» por este pueblo, porqué el «ferrocarril de Uribe» -también socializado. Nunca llegó.

Otro aniversario más.